venerdì 29 agosto 2008

Infamia de un gobierno infame

Luis Galeano

El Nuevo Diario // Nicaragua.
Jueves, 28 de agosto 2008.

La condena en contra del poeta y sacerdote Ernesto Cardenal, provocó la reacción de varios de los intelectuales más reconocidos a nivel mundial, entre ellos el escritor uruguayo Eduardo Galeano, autor de "Las venas abiertas de América Latina", quien calificó de "infame" la acción en contra del ex ministro de Cultura de la verdadera administración sandinista.

Los correos electrónicos en solidaridad con el padre de la orden trapense y promotor de la Teología de la Liberación, llegaron de plumas autorizadas en Suramérica, El Caribe, Estados Unidos y el Viejo Continente.

"Juicio infame de infame Gobierno", escribió Galeano
Eduardo Galeano, reconocido escritor, crítico de las políticas neoliberales y gran amigo del gobierno sandinista de los años 80, mostró su repudio a las acciones judiciales en contra del sacerdote de la orden trapense.

"Toda mi solidaridad para Ernesto Cardenal, gran poeta, espléndida persona, hermano mío del alma, contra esta infame condena de un juez infame al servicio de un infame gobierno", afirmó Galeano.

"Estas infamias te elogian, Ernesto. Te abraza, desde lejos, desde cerca", agregó el escritor uruguayo que escribió en su obra "Patas arriba", que "los violadores que más ferozmente violan la naturaleza y los derechos humanos, jamás van presos…ellos tienen las llaves de la cárcel".

El juez Primero de Distrito de lo Penal, David Rojas, condenó por el delito de injurias a Cardenal y le ordenó pagar una multa de 20 mil córdobas, como producto de una querella interpuesta por el ciudadano de origen alemán Inmanuel Zerger.

El poeta aseguró que se trata de una "venganza política" del presidente Ortega, por la manera en que fue recibido y homenajeado en Paraguay, a donde asistió para la toma de posesión del mandatario Fernando Lugo, mientras el titular del Ejecutivo nicaragüense era repudiado por feministas que lo acusaron de violador de su hijastra Zoilamérica Narváez.

Cardenal se declaró públicamente en desacato de la sentencia de Rojas, a quien tildó de "danielista". Incluso dijo estar dispuesto a ir a la cárcel antes que cumplir con el fallo que consideró "injusto e ilegal", porque ya el sistema judicial lo había absuelto en diciembre del año 2005.

"No se atrevan a tocarlo", advierte Skarmeta.

En la lista de correos solidarios con el poeta Cardenal apareció el escritor chileno Antonio Skarmeta, quien advirtió que lo más indicado es que no se aventuren a agredirle de ninguna manera.

"Dile a Ortega que aquí en Chile le decimos que no se atreva a tocar a Cardenal ni con el pétalo de una dama. Te abrazo", escribió el intelectual chileno.

Pilar del Río, esposa del escritor José Saramago, calificó de "fuerte y valiente" la decisión de Cardenal de hacer pública la denuncia de la condena en su contra e hizo un llamado a tomar acciones para apoyarle.

"Supongo que habrá que hacer cosas: Cardenal tiene todo el respeto del mundo. Por su poesía, por su vida", señaló del Río, mientras que Roberto Vargas, un activista de Derechos Humanos de Hispanos en Estados Unidos, escribió desde California: "Estimado Padre y Poeta Cardenal, NO ESTÁS SOLO/YOU ARE NOT ALONE!!!!".

Carmen Bohórquez, directora General de Relaciones Internacionales del Ministerio del Poder Popular para la Cultura, Coordinadora de la Red de Intelectuales y Artistas en defensa de la Humanidad, de Venezuela, saludó a Cardenal y se comprometió a informar inmediatamente a sus colegas de Bolivia sobre la situación que atraviesa en Nicaragua.


"No te perdonan por decir la verdad"

La puertorriqueña Luce López-Baralt, traductora de literatura, se sumó a las voces de apoyo al bardo nicaragüense y lamentó que a estas alturas tenga que estar enfrentando tales acciones en su contra.

"Sé bien de tu entereza (yo conozco tu alma como pocas personas) y de tu valor
incondicional. Pero me apena, de veras, que a estas alturas de tu vida, ejemplar en todos los sentidos, tengas que pasar por estos sinsabores totalmente innecesarios. La Revolución perdida, qué bien lo apuntaste. Sé que les es difícil perdonarte tu sinceridad y tu denuncia ante el mundo", señaló López Baralt.

"Es indigno lo que está ocurriendo", manifestó el traductor Bernard Desfretiéres, mientras que la escritota brasileña Ione Carvalho, escribió: "Puedo imaginar la tensión que esto puede significar para usted, pero estoy segura que no te colocarán en la cárcel, porque esto provocará un movimiento de repudio a Daniel (Ortega) de escala nacional e internacional".

"No creo que se atrevan a meter en prisión a un hombre de 82 años, que fue el ministro de Cultura, pero uno nunca sabe, así que manténganme informado de todo lo que ocurra con el poeta Cardenal", indicó Tamsin Mitchell, miembro de PEN INTERNACIONAL, una organización que promueve el fortalecimiento de las sociedades y las comunidades de diferentes culturas y los idiomas mediante la lectura y la escritura.

"Querido poeta Cardenal: Quiero manifestar de antemano mi apoyo a cualquier pronunciamiento que hagan los escritores nicaragüenses para denunciar la barbarie cometida contra usted. Lo que están haciendo Daniel Ortega y Rosario Murillo es un ejemplo más de la cobardía de este gobierno, que odia a los artistas y a los medios de comunicación que tienen opiniones independientes y criterio propio. Un abrazo y la lucha continúa", fue el escrito de Daniel Ulloa, poeta joven nicaragüense residente en Alemania.

Los escritores nicaragüenses Sergio Ramírez, Gioconda Belli, Claribel Alegría, Daysi Zamora y Vida Luz Meneses, coincidieron en que se trata de una "venganza política" en contra del sacerdote, y aseguraron denunciarán internacionalmente esta acción de Ortega, a quien acusaron de manipular el Poder Judicial para castigar a sus adversarios y premiar a sus fieles.

mercoledì 27 agosto 2008

Trinidad, Tocaña e Santa Cruz

Sono passati già tre mesi da quelle bellissime giornate rossanesi, per me indimenticabili. E in tre mesi sono successe un sacco di cose, una mole di lavoro notevole mi ha tenuto spesso tra le Tre Croci, così si chiama la cordigliera che accarezza i villaggi dove lavoro, vista sull’imperioso Illimani.

Ho avuto l’opportunità di stare qualche giorno in Beni, dipartimento orientale del paese, amazzonico. Un altro pianeta, almeno trenta gradi costanti, una quantità di flora e fauna mai vista, coccodrilli nei rigagnoli ai bordi delle strade di terra. Un’altra Bolivia, sempre Bolivia. Un altro tempo, lontano dall’Andino indaffarato a coltivare la terra. Rilassato perchè in oriente la terra dà, e il lavoro per sopravvivere è di conseguenza esponenzialmente minore; motorizzato, essendo il passatempo principale girare intorno alla piazza della capitale, Trinidad, a bordo di giganteschi suv o di moto più o meno enormi . Il clima e l’attitudine..nuovamente Nicaragua, amache, musica dalle case, balli fino al mattino allietati da qualche bevanda gelata. Nicaragua.

E a Ferragosto, non potendo partecipare alla sandonatese amatissima grigliata da Gio, sono stato a Tocaña, vicino Coroico, tre ore al nord di La Paz , subtropico, a festeggiare la festa degli afroboliviani. L’ennesima, altra, Bolivia. Due giorni di Saya, la musica degli afrodiscendenti boliviani, ovviamente a base di percussioni. Balli e scene divertenti; come sempre quando in questo paese c’è una festa non si fanno mancare l’alcool che scorre a fiumi, fino a perdere la coscienza. Prima che questo avvenga, però, le situazioni divertenti non mancano: come per esempio un artigiano cileno che balla avvinghiato ad una cholita nera. Come raccontavo altre volte le cholite sono le donne boliviane che vestono tradizionale, con capelli raccolti in treccie, gonna a strati a mongolfiera, tanto grasso e una bombetta. Immaginatevi questo artigiano giovane sporco con dreads, insomma l’artigiano viveur medio, che abbraccia e mostra la lingua a questa cholita nera venti centimetri più alta e cinquanta chili più grassa di lui. Certamente trash, certamente divertente. Altra scena non da poco, il piacere di vedere i neri ballare. Fantastiche le loro movenze come sempre, con il particolare però, che, come da costume boliviano, non cè contatto fisico tra i ballerini. Quindi ad un atmosfera caliente per le note movenze si associava questa distanza fisica. Sopita dagli ormoni.

E di notti in bianco ne ho passate, non solo per gli ormoni, ma anche per una decisione da prendere. Dopo riflessioni, pare e contropare, ho deciso: da ottobre me ne vado a Santa Cruz, capitale dell’oriente capitalista e schiavista. Sono stato selezionato come coordinatore paese di una piccola ong catalana, CEAM, che significa centro studi amazzonici. Come capirete dalla sigla, è una organizzazione che si focalizza sulla salvaguardia dell’amazzonia, delle sue genti, e non solo. E’ un’opportunità grande, per continuare ad imparare questo lavoro, per continuare a confrontarmi con le nazioni etniche che caratterizzano questo paese, per vivere il razzismo cittadino che si respira in quel lato di Bolivia, per capire come appoggiare il cambio, i contadini e la loro presa di coscienza.

Perchè le paranoie? Perchè la Bolivia è grande e Santa Cruz è a sedicissime comode ore da La Paz , capitale del paese e città dove vive la mia sposa, che resterà un altro anno in capitale, a lavorare con ACRA. Ma insomma, tra qualche charter e tanta pazienza faremo passare quest altro anno senza vivere assieme.

E poi c’è anche il fatto di lasciare ACRA, organizzazione con cui lavoro da due anni e mezzo, che mi ha dato tanto dandomi l’opportunità di mettere a disposizione le mie conoscenze in due contesti socio-politici incredibili come Nicaragua e l’Occidente Boliviano.

Certo non è un addio.

Insomma, come dice il nonno nicaraguenze, lo más probable es que quién sabe!

sabato 5 luglio 2008

Mohamed Ba, Presidio per i diritti degli stranieri

Un punto di vista..

1 NON AVER ALTRO IO ALL'INFUORI DI TE;

2 NON NOMINARE LA NaZIONALITA' DEI NUOVI COMPAGNI INVANO;

3 ONORARE LA MEMORIA DEI NONNI E RACCONTARE LA LORO STORIA AI NUOVI COMPAGNI;

4 RICORDARTI DI ONORARE LE FESTE DI TUTTE LE CULTURE PRESENTI NELLA TUA' CITTA;

5 ACCOGLIERE SPONTANEAMENTE I NUOVI COMPAGNI MA NON FARLO PERCHE' QUALCUN'ALTRO LO CHIEDE;

6 NON TESTIMONIARE SULLA CULTURA DEGLI ALTRI SE NON NE SAI NIENTE O PER SENTITO DIRE;

7 NON RUBARE LA PAROLA AI NUOVI COMPAGNI, PRIMA DI TUTTO IMPARA AD ASCOLTARLI;

8 NON DESIDERARE SOLO LA CULTURA DEGLI ALTRI, RISCHI DI FARE MORIRE LA TUA;

9 NON DESIDERARE SOLO LA TUA CULTURA, RISCHI LA SOLITUDINE E LA TRISTEZZA;

10 NON UCCIDERE LE DIFFERENZE CULTURALI, SONO LA BELLEZZA DELL'UMANITA';
NON PERDETE L'ATTIMO, ACCOGLIETE.

giovedì 3 luglio 2008

Discurso de Eduardo Galeano

Agradecimiento al título de primer Ciudadano Ilustre del Mercosur
Montevideo- Reenviado por VDA

Nuestra región es el reino de las paradojas.

Brasil, pongamos por caso:

paradójicamente, el Aleijadinho, el hombre más feo del Brasil, creó las más altas hermosuras del arte de la época colonial;

paradójicamente, Garrincha, arruinado desde la infancia por la miseria y la poliomelitis, nacido para la desdicha, fue el jugador que más alegría ofreció en toda la historia del fútbol;

y paradójicamente, ya ha cumplido cien años de edad Oscar Niemeyer, que es el más nuevo de los arquitectos y el más joven de los brasileños. ***

O pongamos por caso, Bolivia: en 1978, cinco mujeres voltearon una dictadura militar. Paradójicamente, toda Bolivia se burló de ellas cuando iniciaron su huelga de hambre. Paradójicamente, toda Bolivia terminó ayunando con ellas, hasta que la dictadura cayó.

Yo había conocido a una de esas cinco porfiadas, Domitila Barrios, en el pueblo minero de Llallagua. En una asamblea de obreros de las minas, todos hombres, ella se había alzado y había hecho callar a todos.

-Quiero decirles estito –había dicho-. Nuestro enemigo principal no es el imperialismo, ni la burguesía, ni la burocracia. Nuestro enemigo principal es el miedo, y lo llevamos adentro.

Y años después, reencontré a Domitila en Estocolmo. La habían echado de Bolivia, y ella había marchado al exilio, con sus siete hijos. Domitila estaba muy agradecida de la solidaridad de los suecos, y les admiraba la libertad, pero ellos le daban pena, tan solitos que estaban, bebiendo solos, comiendo solos, hablando solos. Y les daba consejos:

-No sean bobos –les decía-. Júntense. Nosotros, allá en Bolivia, nos juntamos. Aunque sea para pelearnos, nos juntamos. *** Y cuánta razón tenía.

Porque, digo yo: ¿existen los dientes, si no se juntan en la boca? ¿Existen los dedos, si no se juntan en la mano?

Juntarnos: y no sólo para defender el precio de nuestros productos, sino también, y sobre todo, para defender el valor de nuestros derechos. Bien juntos están, aunque de vez en cuando simulen riñas y disputas, los pocos países ricos que ejercen la arrogancia sobre todos los demás. Su riqueza come pobreza, y su arrogancia come miedo. Hace bien poquito, pongamos por caso, Europa aprobó la ley que convierte a los inmigrantes en criminales. Paradoja de paradojas: Europa, que durante siglos ha invadido el mundo, cierra la puerta en las narices de los invadidos, cuando le retribuyen la visita. Y esa ley se ha promulgado con una asombrosa impunidad, que resultaría inexplicable si no estuviéramos acostumbrados a ser comidos y a vivir con miedo.

Miedo de vivir, miedo de decir, miedo de ser. Esta región nuestra forma parte de una América Latina organizada para el divorcio de sus partes, para el odio mutuo y la mutua ignorancia. Pero sólo siendo juntos seremos capaces de descubrir lo que podemos ser, contra una tradición que nos ha amaestrado para el miedo y la resignación y la soledad y que cada día nos enseña a desquerernos, a escupir al espejo, a copiar en lugar de crear. *** Todo a lo largo de la primera mitad del siglo diecinueve, un venezolano llamado Simón Rodríguez anduvo por los caminos de nuestra América, a lomo de mula, desafiando a los nuevos dueños del poder:

-Ustedes –clamaba don Simón-, ustedes que tanto imitan a los europeos, ¿por qué no les imitan lo más importante, que es la originalidad?

Paradójicamente, era escuchado por nadie este hombre que tanto merecía ser escuchado. Paradójicamente, lo llamaban loco,

porque cometía la cordura de creer que debemos pensar con nuestra propia cabeza,

porque cometía la cordura de proponer una educación para todos y una América de todos, y decía que al que no sabe, cualquiera lo engaña y al que no tiene, cualquiera lo compra,

y porque cometía la cordura de dudar de la independencia de nuestros países recién nacidos:

-No somos dueños de nosotros mismos –decía -. Somos independientes, pero no somos libres. *** Quince años después de la muerte del loco Rodríguez, Paraguay fue exterminado. El único país hispanoamericano de veras libre fue paradójicamente asesinado en nombre de la libertad. Paraguay no estaba preso en la jaula de la deuda externa, porque no debía un centavo a nadie, y no practicaba la mentirosa libertad de comercio, que nos imponía y nos impone una economía de importación y una cultura de impostación.

Paradójicamente, al cabo de cinco años de guerra feroz, entre tanta muerte sobrevivió el origen. Según la más antigua de sus tradiciones, los paraguayos habían nacido de la lengua que los nombró, y entre las ruinas humeantes sobrevivió esa lengua sagrada, la lengua primera, la lengua guaraní. Y en guaraní hablan todavía los paraguayos a la hora de la verdad, que es la hora del amor y del humor.

En guaraní, ñe'é significa palabra y también significa alma. Quien miente la palabra, traiciona el alma.

Si te doy mi palabra, me doy. *** Un siglo después de la guerra del Paraguay, un presidente de Chile dio su palabra, y se dio.

Los aviones escupían bombas sobre el palacio de gobierno, también ametrallado por las tropas de tierra. Él había dicho:

-Yo de aquí no salgo vivo.

En la historia latinoamericana, es una frase frecuente. La han pronunciado unos cuantos presidentes que después han salido vivos, para seguir pronunciándola. Pero esa bala no mintió. La bala de Salvador Allende no mintió.

Paradójicamente, una de las principales avenidas de Santiago de Chile se llama, todavía, Once de Setiembre. Y no se llama así por las víctimas de las Torres Gemelas de Nueva York. No. Se llama así en homenaje a los verdugos de la democracia en Chile. Con todo respeto por ese país que amo, me atrevo a preguntar, por puro sentido común: ¿No sería hora de cambiarle el nombre? ¿No sería hora de llamarla Avenida Salvador Allende, en homenaje a la dignidad de la democracia y a la dignidad de la palabra? *** Y saltando la cordillera, me pregunto: ¿por qué será que el Che Guevara, el argentino más famoso de todos los tiempos, el más universal de los latinoamericanos, tiene la costumbre de seguir naciendo? Paradójicamente, cuanto más lo manipulan, cuanto más lo traicionan, más nace. Él es el más nacedor de todos.

Y me pregunto: ¿No será porque él decía lo que pensaba, y hacía lo que decía? ¿No será que por eso sigue siendo tan extraordinario, en este mundo donde las palabras y los hechos muy rara vez se encuentran, y cuando se encuentran no se saludan, porque no se reconocen? *** Los mapas del alma no tienen fronteras, y yo soy patriota de varias patrias. Pero quiero culminar este viajecito por las tierras de la región, evocando a un hombre nacido, como yo, por aquí cerquita.

Paradójicamente, él murió hace un siglo y medio pero sigue siendo mi compatriota más peligroso. Tan peligroso es que la dictadura militar del Uruguay no pudo encontrar ni una sola frase suya que no fuera subversiva, y tuvo que decorar con fechas y nombres de batallas el mausoleo que erigió para ofender su memoria.

A él, que se negó a aceptar que nuestra patria grande se rompiera en pedazos;

a él, que se negó a aceptar que la independencia de América fuera una emboscada contra sus hijos más pobres,

a él, que fue el verdadero primer ciudadano ilustre de la región, dedico esta distinción, que recibo en su nombre.

Y termino con palabras que le escribí hace algún tiempo: 1820, Paso del Boquerón. Sin volver la cabeza, usted se hunde en el exilio. Lo veo, lo estoy viendo: se desliza el Paraná con perezas de lagarto y allá se aleja flameando su poncho rotoso, al trote del caballo, y se pierde en la fronda.

Usted no dice adiós a su tierra. Ella no se lo creería. O quizás usted no sabe, todavía, que se va para siempre.

Se agrisa el paisaje. Usted se va, vencido, y su tierra se queda sin aliento.

¿Le devolverán la respiración los hijos que le nazcan, los amantes que le lleguen? Quienes de esa tierra broten, quienes en ella entren, ¿se harán dignos de tristeza tan honda?

Su tierra. Nuestra tierra del sur. Usted le será muy necesario, don José. Cada vez que los codiciosos la lastimen y la humillen, cada vez que los tontos la crean muda o estéril, usted le hará falta. Porque usted, don José Artigas, general de los sencillos, es la mejor palabra que ella ha dicho.

Eduardo Galeano, escritor y periodista uruguayo, autor de Las venas abiertas de América Latina, Memorias del fuego y Espejos/Una historia casi universal.

domenica 25 maggio 2008

Settimane sandonatesi

L’ultima volta che spingevo le mie dita su una tastiera era ad un mese dalle nozze, per raccontarvi le sensazioni di una persona che si avvicinava alle stesse. Da quel momento sono successe mille cose, tra cui le nozze, tutte gioiose e stimolanti.

Sono tornato in Italia nella speranza di bruciarmi grazie all’entrante estate, incontrando una perturbazione che dall’alto del cielo m’ha detto ciao ciao per due settimane.

Tempo passato a San Donà e dintorni, nei luoghi dei miei primi vent’anni di vita, tra gli amici, carissimi, e delle persone sconosciute, che crescono in un intorno che è già diverso da quello che ho vissuto. Ho passato delle bellissime giornate, con i fratelli sandonatesi, che poche volte ho sentito così vicini, e con amici che alla spicciolata iniziavano ad arrivare da diverse terre per partecipare all’incontro matrimoniale. Ho messo a soqquadro la casa, la testa e la pazienza dei miei santi genitori, ospitando fino a cinque persone alla notte nell’Holiday Inn Momentè, tra cene in esperanto e chiacchiere nicaraguesi, tra aperitivi e miss costa rica, tra passeggiate tra le calli veneziane e pioggia, tra persone che hanno trovato nel linguaggio dell’attrazione la loro dinamica comunicativa.

Due settimane intensissime, tra calcetto e monkey’s, tra autostrade immaginate ed acqua offertaci da fratelli non ancora conosciuti, tra una Trieste raggiante ed una Venezia ansimante.

E’ stato, credo, un modo per riconciliarmi con gli amici di sempre, quelli con cui si sono fatte tutte le stupidaggini e con cui si sono condivise le prime esperienze, sempre le più intense. L’occasione per capire che ognuno la pensa come vuole, che ognuno sta crescendo in un contesto diverso e che,in relazione a questo, forma la sua testa, il suo modo di pensare; ma per convincermi, convincerci forse, che solo attraverso il confronto, l’interagire continuo, si può veramente capire cosa vale la pena. Per cosa arrabbiarsi e in cosa credere, nell’Amicizia per esempio. Ho ricevuto delle lettere, ho ascoltato delle parole, ho letto negli occhi di chi la bocca preferisce aprirla il meno possibile, e mi sono emozionato. Un emozione non a termine, una sensazione che continua a pervadermi; riempirmi; questo è ciò che mi porto dentro di queste due settimane.

E vi ringrazio per questo.

venerdì 25 aprile 2008

Sul 25 Aprile

"Io non sono che una piccola cosa, e il mio nome sarà… presto dimenticato, ma l'idea, la vita e l'ispirazione che mi pervasero continueranno avivere. Li incontrerai ovunque, sugli alberi in primavera, negli uomini sul tuo cammino, in un breve e dolce sorriso. Incontrerai ciò che ebbe unvalore per me, l'amerai e non mi dimenticherai. Crescerò e diventerò maturo, vivrò in voi, i cui cuori ho occupato, e voi continuerete a vivere, perché‚ sapete che mi trovo davanti a voi e non dietro di voi, come forse eri portata a credere... Non sono vecchio, non dovrei morire,ma tuttavia mi pare naturale e semplice. E' soltanto il modo brusco che ci spaventa in un primo momento. Il tempo è breve, i pensieri sono molti. Noncapisco il perché, ma il mio animo è sereno..."
Quello che avete appena letto è il testamento spirituale di un giovanepartigiano europeo, la sua ultima lettera prima di essere fucilato.
Alla Resistenza PeaceLink ha dedicato questa pagina web http://lists.peacelink.it/news/2005/04/msg00057.html
W l'Italia che resiste!

giovedì 10 aprile 2008

Come ci si sente a poche settimane dal matrimonio?

Sto ricevendo questa domanda dalle persone più diverse e nelle forme più strane, dalle divertenti a quelle che cercano in tutti modi di persuadermi dal farlo.

Ed è un piacere leggere come ognuno, a seconda di quello che sta vivendo adesso nella sua vita, interpreti il matrimonio in un modo diverso: dalle persone recentemente sfidanzate che mi danno del pazzo suicida, alle persone innamorate dell’amore che, indipendetemente dalla loro età, sono felici per noi. Da quelli che lo vivono come qualcosa talmente lontano dal loro quotidiano che semplicemente non lo capiscono, ai contemporanei che non credono nell’istituzione. A quelli che considerano i ventott’anni un’età inspiegabilmente giovane per compiere questo passo.

Fratelli, compagni, sono felice. Punto.

È bello svegliarsi al mattino ed avere accanto la persona che si sa essere per te la più speciale, è bello cucinarsi, ballare, uscire e fare mattina, leggere insieme, capirsi.

Con queste premesse non può che essere un piacere avvicinarsi a questa ritualità tanto chiacchierata.

L’emozione ancora non c’è, perchè tra l’organizzare un matrimonio dall’altra parte dell’oceano ed il lavoro sinceramente non ho ancora avuto il tempo di decantare bene la cosa. Una volta che il mio corpo e ciò che l’accompagna sarà atterrato in Italia, ecco, in quel preciso momento, penso inizierò a sentirlo.

Nel frattempo navigo tra sistemi excel a due milioni di celle e centinaia di pagine: come sapete abbiamo ben pensato di fare arrivare amici da i luoghi del mondo dove siamo stati. Questo implica un divertentissimo sforzo di logistica che ti fa scoprire le tante differenze culturali: si va dal cercare di convincere i latinoamericani che l’email è un mezzo utile per comunicare, ancor più se non ci mettono due mesi a risponderti, ai nordeuropei che hanno comprato il volo per arrivare sei mesi prima. Da quelli che non prendono l’aereo per non inquinare in Europa e verranno in autostop o treno, a quelli che prenderanno la macchina per fare cinquecento metri. Da quelli che non hanno ancora risposto, e si presenteranno tranquilli al matrimonio stonati come sono, a quelli che da un anno ci chiedono cosa si mangierà e finiranno per assaggiare appena i piatti perchè sono a dieta.

È sempre divertente capire come le persone riescano a vivere le stesse cose in modo diverso.

Immaginatevi quel giorno, beh non voglio anticipare nulla, ma credo sarà piuttosto curioso vedere come persone, evidentemente diverse, per formazione, cultura e interessi, interagiranno. Sicuramente il Barolo aiuterà tutti.

Que viva il Barolo!

sabato 15 marzo 2008

Cairoma Stellare

A volte ci si rende conto di quanto si è fortunati a lavorare tra questi paesaggi da fiaba, tra questa gente semplice e sorridente.
A volte le persone si preoccupano per noi, ascoltano delle notizie sui luoghi dove viviamo, e traggono delle conclusioni generali.
A volte le persone si dimenticano di noi.
A volte le strade che percorriamo ci portano lontani da casa, ma, proprio per questo, vicini con il cuore alla nostra gente, anche se, ogni giorno di piú, risulta difficile capire le dinamiche del bel paese, le scelte che le persone fanno. La mia coscienza è inevitabimente, anche se sarebbe bello si potesse evitare, diversa da chi ci sta dentro. Una coscienza che accomuna la gran maggioranza delle persone che quel paese, per diverse ragioni, l’hanno lasciato.
A volte queste stesse persone, invece, si comportano come l’italiano medio medio.
A volte mi viene voglia di raccontarvi degli attimi, come quelli vissuti in una notte tornando a Cairoma, il villaggio dove lavoro, da una comunità vicina, seduto dietro nella moto guidata da un nostro promotore.
Un viaggio nel nero, non nel grigio o nella nebbia, ma nel nero, in quell’oscurità totale illuminata solo dalla luna, quando trova spazio tra le nuvole. Le zone rurali di Bolivia spesso non hanno elettricità, se ce l’hanno sicuramente non la destinano all’illuminazione del cammino che collega una comunità all’altra. Chiamarlo cammino è appropriato perchè gli unici che dovrebbero averci il permesso di transitare sono i pedoni, visto lo stato pietoso dello stesso. Terra, roccia, sassi, erba, da cui negli anni si è ricavato qualcosa che assomiglia ad una strada, un cammino appunto.
E come il cammino di Santiago serve a ritrovarsi, i cammini di Cairoma sono una buona prova di forza anche per me che di strade credo ormai di averne viste di tutti i tipi.
Pochi giorni fa me ne sono reso conto, la diversa percezione delle cose. Stavo in un microbus in una strada di montagna, nemmeno troppo mal messa, quando dando un occhiata svogliata alle mie spalle, mi sono reso conto che una signora tedesca stava tremando coprendosi gli occhi per il terrore che il micro potesse sbandare e rotolare per un migliaio di metri nell’onnipresente burrone. Sinceramente mi è venuto da ridere, ma non per mancanza di rispetto verso la signora, evidentemente non abituata alle strade sterrate boliviane. Sorridevo di me, della mia percezione distinta delle cose, di come evidentemente le concepisca e le senta, di una forma molto più tranquilla e rilassata, dovuta evidentemente all’abitudine al viverle.
Insomma, tornando a Cairoma, ricontestualizzando, mi trovavo in queste strade immaginate con Filiberto, il promotore, che tranquillo avanzava come se conoscesse il percorso a memoria. E questa è l’unica spiegazione che mi do visto che non si vedeva nulla e lui tranquillamente impostava i tornanti come se fossimo stati sotto il sole di mezzogiorno. All’improvviso, in lontananza, nell’altro versante della montagna, delle luci; capire se fossero luci o stelle era davvero difficile, e alla fine, irrilevante. La sensazione era che queste luci che mi apparivano timide ogni tot di chilometri, fossero pianeti lontani ed irraggiungibili. Come se noi fossimo persi nello spazio, nuotando nel nulla, e vedessimo nell’universo queste stelle, asteroidi o pianeti. Mi rimbalzava il cuore, non certo dalla paura, se non dall’emozione.
Dalla coscienza acquisita che ti fa vivere con gioia l’opportunità di lavorare in dei luoghi che sono davvero altri pianeti, popolati da questi contadini orgogliosi della loro cultura millenaria, che passano le giornate arando a mano i loro campi, da delle donne che portano delle gonne a mongolfiera che, perennemente in cinta, lavano, cucinano, accudiscono i piccoli, e da dei bimbi, irrimediabilmente cicciotti e sorridenti che a diec’anni sono molto più maturi rispetto al lavoro e alla famiglia che il promedio degli universitari italiani.
Cairoma Stellare, Cairoma.


domenica 10 febbraio 2008

Arequipa, un Perù di monasteri, marce e carnevale

Avendo già avuto la fortuna di vedere le prove delle sfilate, per il lungo fine settimana di carnevale (due giorni e mezzo di ferie), abbiamo approfittato per andare in Perù, ad Arequipa. La città non è particolarmente distante a chilometraggio, essendo La Paz ubicata nell’ovest di Bolivia, ma il viaggio è tutto un programma. Comprato il biglietto ci assicurano che in dieci ore saremo li, il che, contando l’immensità di Bolivia e la condizione media delle strade, non è un gran viaggio. Partiamo quasi puntuali e dopo vari controlli intermedi, in meno di tre ore siamo al confine, wow! Qui inizia il divertente: primo, dobbiamo abbandonare il nostro bus, passare per l’immigrazione boliviana, poi per quella peruviana e poi andare a una agenzia di viaggi tal dei tali dove li ci starebbero aspettando e ci avrebbero caricato in un altro bus. A parte il fatto che non avevano detto che bisognava cambiare bus, il resto sembra fattibile. Passiamo l’immigrazione boliviana senza intoppi e entriamo in Perù, attraversando un ponte a piedi che unisce i due paesi. In realtà è molto bello il contesto: sulle sponde del Lago Titicaca c’è il confine boliviano-peruviano. La cosa curiosa è che le persone sono identiche, tutte Aymara, tutte cholite, tutti contadini. A volte i confini fanno proprio ridere. Quello che si, differenzia questi due confini è la lentezza colossale dell’immigrazione peruviana: nell’ordine, fai una fila di venti minuti per poi sentirti dire che prima devi fare un’altra fila, vai all’altra fila, aspetti mezz’ora e una volta li ti dicono che non era necessario fare quella fila, di rimetterti nell’altra, che nel frattempo è diventata lunghissima. In quasi due ore, rispetto ai due minuti boliviani, riusciamo a passare per la migrazione peruviana. Raggiungiamo rilassati l’agenzia di viaggi per sentirci dire che il nostro bus se ne è andato perché ci abbiamo messo troppo a immigrazione e non poteva più aspettare… Eh??? Noi ci abbiamo messo troppo? Vabeh. Aspettiamo quattro ore e prendiamo il prossimo bus. A notte fonda arriviamo ad Arequipa, troviamo un ostello carino, facciamo un giro per la città e a dormire. Il giorno dopo ha riservato altre due sorprese, una la visita al monastero delle suore di clausura dell’ordine di Santa Caterina, l’altro l’ennesimo problema ai denti per me. Il monastero di queste monache è una città nel mezzo della città,con le sue vie, le sue fontane, la sua organizzazione interna. C’abbiamo messo mezza giornata a visitarlo. L’altra mezza (insieme ad altri rapidi passaggi nei giorni successivi) invece, ahimé, è stata passata dal dentista per una devitalizzazione ( e speriamo che almeno da morto mi lasci in pace sto dente!). Abbiamo assistito anche ad un curioso sovrapporsi: l’appuntamento domenicale con la sfilata di tutte le forze militari peruviane presenti nella città (tutte le domeniche lo fanno !?) resa più simpatica dal rincorrersi, nelle vie limitrofi, di bambini e ragazzini che, giustamente, erano molto più concentrati sul carnevale e, anche qui, sul cercare di bagnare più malcapitati possibili. Bel contrasto, gli apparati della guerra sfilano, e i bimbi giocano, alla guerra dell’acqua. Abbiamo incontrato due personaggi degni di nota, uno statunitense annoiato dalla vita che era in città per studiare spagnolo accompagnato dall’inseparabile Lonely Planet e da una logorroica ma simpatica voglia di chiacchierare, soprattutto sul tema delle elezioni presidenziali nel suo paese. Era assai eccitato dall’idea che presto avranno un presidente nero o una presidentessa (mmm..mai dirlo prima che avvenga davvero mannaggia), e si lamentava per il fatto di non poter andare in Bolivia perché la gente li odia. Lasciatemi aprire una parentesi: la questione è che da questo anno, dato che i cittadini boliviani per andare negli Stati Uniti devono richiedere un visto, lo stesso vale per gli statunitensi. E ovviamente, quando le loro stesse regole, gli vengono opposte, cadono dalle nuvole invocando l’odio (mmm). A parte che la gente non li odia, ma al massimo, e con tutta la ragione, ce l’hanno con il loro governo, colpevole da vent’anni di portare avanti una guerra contro la coltivazione della coca, pianta sacra agli indigeni e fonte di ingresso e sostentamento per centinaia di migliaia di famiglie attraverso la vendita delle sue foglie, legali, con cui si fanno dei te e si masticano per recuperare energie durante e dopo la giornata di lavoro. A quattromila metri, lavorare quattordici ore al campo non è esattamente semplice, la foglia di coca da energia. La cocaina non c’entra niente, è un derivato ricavato attraverso trasformazioni chimiche che prevedono, fra l’altro l’uso di benzina nella lavorazione. Insomma, una cosa naturale della pachamama e una delle cose più chimiche che esistano, niente in comune, tranne che per il governo nordamericano. Chiusa la parentesi.
L’altro personaggio degno di nota è un ragazzo peruviano, che viveva nel nostro ostello, che ci accompagnato in una passeggiata notturna alla scoperta della città che sta dall’altra parte del fiume, molto meno curata, molto più simile a una qualsiasi periferia latinoamericana. Tra chiacchierate più o meno allucinanti abbiamo macinato chilometri, per poi salutarci e augurarci buona fortuna.
Si riparte per La Paz!

martedì 29 gennaio 2008

Fare e pensare a La Paz

Tornato dal Brasile mi sono rapidamente rituffato nel lavoro, anche se, in questo primo mese dell’anno, prettamente a La Paz. E’stagione delle piogge in Bolivia, e si sente. L’accesso alle comunità del progetto è impossibile; alcuni dipartimenti del paese, Beni e Pando, stanno vivendo un’emergenza dovuta alle forti inondazioni e alla rottura di alcune tubature di acquedotti che stanno fortemente limitando l’approvvigionamento di acqua. Il pericolo di epidemie e i disagi stanno affliggendo il quotidiano di decine di migliaia di persone.
Rispetto al lavoro, ho rivissuto in questo mese l’atmosfera da “ufficio”, che tanto ha caratterizzato la vita nicaraguese. Diagnostici, alberi dei problemi e delle loro soluzioni, quadri logici, domande di finanziamento e via dicendo. Ho avuto anche la fortuna di partecipare ad un corso avanzato di Ciclo del Progetto, che è appunto la disciplina che studia le varie attività di cui mi sono occupato. Certo è importante formarsi e ascoltare pareri autorevoli, a volte però ho la sensazione di sconnettermi dalla realtà. E’ la stessa paura che non mi fa affrontare serenamente l’idea di re-inserirmi nel mondo accademico. Temo di rifinire in grandi discorsi annaffiati da del buon vino, che hanno, secondo me, il limite di fermarsi li. E’ la dinamica tra il fare ed il pensare. Un amico dice che ormai ha capito che lui è fatto per pensare, teorizzare. Io credo di essere nel medio. E non mi schiodo, un democristiano insomma, o udcese, o rosa bianchese, o udeurese, o libdemese o..lasciamo perdere meglio. Se certo il fare è importante, il pensare teorico è indispensabile. Sto cercando di capire se posso fare entrambe le cose.
Nel mezzo di queste pippe atroci ho passato delle settimane piacevoli. Si è festeggiato il compleanno di Chiara, il suo ultimo da nubile. Nonostante fosse un Lunedì abbiamo pensato di organizzare una festicciola in casa Utopia. Sorprendentemente, per essere Lunedì, sono arrivate una quantità impressionante di persone che hanno saturato la seppur grande nostra casetta. Tra queste la fauna era varia: c’erano gli amici boliviani che c’hanno onorato suonando delle musiche tradizionali con tamburi e fiati, i futbolinari, che non si schiodano dal calcio balilla nemmeno per brindare, i danzerecci, che nemmeno per un secondo abbandonano il nostro salottino ballerino, i bevitori, i chiacchieroni, l’antropologa del cibo, gli “ongeros”, cioè quelli che lavorano con ong, quelli delle organizzazioni internazionali. Tutte queste categorizzazioni risultano fluide, riuscendo addirittura queste persone a comunicare tra di loro! La festa è proseguita allegramente fino a che alle due, dovendo essere in ufficio qualche ora dopo, abbiamo iniziato a pulire mentre gli amici boliviani, che non lavorano, cercavano disperatamente una liquoreria nei paraggi per continuare a festeggiare. Per nostra fortuna non l’hanno trovata.
E’ stato il mese in cui ho iniziato ufficialmente a scalare, e mi piace. E’ una sensazione bella quella di accarezzare la roccia, sfiorarla cercando la giusta sfumatura per poi stringerla e spingere con gambe e braccia per salire, equilibrandosi con passi felpati e lungimirante gestione delle risorse energetiche. Il tutto all’aria aperta, con un sole benevolo e dei panorami notevoli. Lavoro permettendo cercherò di sviluppare questa nuova passione.La Bolivia, il primo fine settimana di Febbraio si ferma per il carnevale. Celebrazione caratterizzante questo paese, dove a parte le vesti, si realizzano delle sfilate ballate di confraternite e gruppi, soprattutto nella città di Oruro, tre ore al Sud di La Paz. Essendoci andati a scalare la settimana prima della sfilata, abbiamo approfittato per viverne l’atmosfera delle prove. Montano delle gradinate intorno al percorso della sfilata, la gente paga per il posto e passa il pomeriggio osservando partecipe il passare dei gruppi. Il tutto bevendo e lanciando globos, gavettoni; ogni persona partecipa all’eccidio, dall’ottantenne al bambino in carrozzina. E’ una guerra civile senza fazioni, tutti contro tutti! Le ragazze più sagge si coprono con dei ponchos, io pure, con una gobba fenomenale dovuta allo zaino che porto sulle spalle e che mi fa sentire ancor più osservato. Credo assomigliassi ad un mostro ambulante; nonostante ciò, vengo immediatamente chiamato a ballare da una fanciulla “simpatica”, nel senso sandonatese del termine che lascio dopo un pò, mentre lei mi dice con fare sensuale “non te ne puoi andare, resta con me!”L’alcool!! Trasforma pure le integerrime aymara in delle focose donne.